NOTA 16: REVELACION.
—Hay dios mío, dios miooo... —decían muchos de los policías que estaban apostados frente a la barda perimetral del HG.
— ¡Cuidado, cuidado no se acerqueeeeen!
— ¡Nooo, noo, yo me voy de aquí!
— ¡Diosito lindo esto es el fin del mundo!
— ¡Mátenlos ya destrúyanlos, no dejen que se acerquen...!
Dios mío estoy impresionado de lo que estoy viendo y oyendo, la gente que está a la lateral tratando de tirar a los antimotines esta gritando, aullando, algunos ya se han brincado la cerca de los policías, a fuerzas quieren acercarse al estacionamiento del HG.
— ¡Tengo que ir por mi pariente ¡ —dijo uno de los que se brinco al momento de que fue derribado por dos antimotines y que luego fue arrastrado de las piernas hacia al interior de una patrulla.
Los militares que se encuentran cerca del helicóptero se han apurado en tomar formación, vi al que parecía ser su comandante, darles órdenes de que se apostaran frente al estacionamiento, justo atrás de los policías.
El ruido de las hélices del helicóptero nos había ya desesperado, es molesto.
Un sujeto que no alcanzo a ver de qué es, es militar ya lo vi mejor, ayudado con un megáfono le está diciendo a la gente que civil que se aleje lo más que se pueda de aquí.
— ¡Que se alejen les digo, maldita sea ¡—al ver que no acataban sus ordenes, — que no entiende que aquí va a pasar algo que no les va a gustar.
—Ustedes dos, les dijo a dos militares que les dispararan cerca sus armas para que asusten y se vayan.
Vi como dispararon al aire, el sonido fue seco y fuerte, pero sirvió para que algo de la concurrencia se alejara de aquí.
—Haber usted, parece que usted es de los pocos periodistas que hay aquí, lárguese a un puesto seguro y pongas esto, me dio un cubre bocas.
Me señalo en lo que yo instintivamente me empecé a alejar corriendo, me ubique detrás de una patrulla.
FIUSSSSSSHSSS CRUSHSS
Escuche como un disparo proveniente del techo de un edificio vecino, surco el aire para dar en quien sabe que parte del HG.
FIUSSSSSSHSSSIISSASS CRASSUSHSS
Se escucho otro mas, quien sabe en donde habrá dado este otro.
Estos malditos narcos, que es lo que están hacie…eenddoo…ooo
GRRURURRRRRREMMMRRRRR
Se escucho como si hubiera sido el gruñido de un perro antes de morder
GRRURURRRRRREMMMRRRRR
GRRURURRRRRREMMMRRRRRRRREEERR
GRRURRREERRM
—Madre Santa, ayúdame a creer en lo que estoy oyendo —dije en voz alta.
GRRURURRRRRREM
"Que es ese sonido, es como un llanto doloroso, que ya entren alguien está sufriendo micho ahí adentro"
GRRURURRRRRREM
"yayaaaaa, sáquenlos de ahí, es muy doloroso, pero por que se oye así, ¿Por qué?, es como un sonido en tono grave, pero que penetra hasta lo más profundo de nuestros oídos, ni el sonido provocado por el helicóptero y el tumulto de la gente amontonada del otro de la calle lo aglutina.
"Es como si un perro estuviera por lanzársenos a morder con todo su furia"
Todo se alboroto a ahí…Se escucho como sonaron los radios de CIBI de los helicópteros y las patrullas todos los presentes de alguna forman trataban de expresar su impresión y miedo a sus compañeros cercanos y lejanos.
—Hayyyy —dijo un policía.
En donde yo me encontraba no alcanzaba a ver bien hacia el estacionamiento del HG, así que me subí a una patrulla para poder tener más altura y ver mejor. Lo que vi hizo que las rodillas se me vencieran y caí hincado, pero a un así podía alcanzar a ver…MIRE HACIA LOS ACCESOS DEL EDIFICIO DEL HG Y SOLO ALCANZE A VER UNA CORTINA DE HUMO GRIS QUE SALIA DEL INTERIOR DEL HG.
"Maldita seaaaa hay mucho humo, parece que se está quemando algo allá adentro"
GRRURURRRRRREMMMRRRRRRRREEERR
GRRURRREERRM
HAYYYAYYAAYAYYYYYYYYYYYYYYYY
GRRURRREAEERRR
—DIOS PADRE……
Vi como las luces de varios de los policías ahí presentes se apuntaron hacia la cortina de humo, se quedaron ahí inertes, veo en su cara miedo, mucho miedo, me parece que algunos están por echarse a correr.
Y en seguida se echaron a iluminar mas reflectores como manera de apoyo, otros se apuntaron en dirección a la parte superior del edificio, como buscando algo.
GRRURRREERRRHRHHHHHHH
—¡Queueeeee,,ee!, se alcanza a ver que detrás de la cortina de humo viene algo —dijo un policía.
—Ya salgan malditos narcos, los vamos a mandar bien muertos con su pinche jefe "El Chapo"—dijo otro más.
—Van a quedar hechos trizas.
— ¡Ahí, viene, hay viene se acerca!
Yo alcance a ver una sombra que se denotaba a penas tras la humareda, parece que viene coja, seguro que traen a alguien de prisionero, traen un escudo humano y dije en mi mente maldiciendo.
"Infeliz, no te das cuenta que tal vez te podrías infectar del virus este que se detecto aquí adentro, seguro que si no te mueres en esta, te mueres después"
De repente se esfumo, ya no lo vimos detrás.
—Parece que se cayó, pero se sigue moviendo, se viene moviendo a arrastras, pero se sigue acercando.
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
— ¡Que cosa es eso, por que hace así! —dijo en esta ocasión unos de los soldados que se encontraban un poco delante de mi posición.
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
— ¡Hay viene, hay viene!
Se ve que ese infeliz le está costando atravesar el mondo de escombros pertenecientes a las puertas de aluminio que fueron destrozadas por la balacera de hace rato.
"Ojalá se corte y se mate con los vidrios, el infeliz."
— ¡Ahí está, ahí estaaaaa!, esta aventando vidrios el infeliz!
Solo vi como esquirlas de vidrio volaban por los aires atravesando la cortina de humo, enseguida vi como la cabeza de un hombre se dejo se dejo ver.
Vi como avanzaba varios centímetros más y luego se dejo ver parte de sus hombros, dios mío ese hombre apenas se puede arrastrar.
Vi como agarraba con su manos las enormes esquirlas de vidrio que a un quedaban en su paso y las aventaba, vi como le rajaban la carne de sus dedos sin importarle.
—Está loco ese tipo, que no le duele, esta regando mucha sangre —dijo un policía.
— ¡Tontos callenseeeee!, que no ven bien, ese tipo viene herido, se me hace que es un rehén que se les escapo a esos malditos narcos.
—¡Haber todos quietoos! —dijo el que parecía ser su comandante.
Vi como todos le obedecieron, pero seguían atentos, todos menos los soldados, me da la sensación de que ellos están aquí por otro asunto, como que esperan algo diferente.
Sin embargo ese infeliz seguía avanzando y avanzando como su alma se lo permitía.
—Haber tú y tú, vayan a ayudarle, sáquenlo de ahí, esos infelices seguro que lo van a rematar cuando este a mira de tiro, ¡pero yaaaa!
— ¡Si mi comandante! —dijeron dos en lo que recargaron sus armas sobre una banqueta y continuación hábilmente se saltaron la cerca.
—Apúrale, apúrale —le dijo uno de ellos a sus compañeros.
Después de varios segundos de trayecto por fin llegaron a su lado y como pudieron sostenerlo, lo levantaron y lo semiarrastraron dejando tras sus pasos un reguero de sangre que apenas se percibe por el humo que a un hay.
—Sientes eso, se siente como si tuviera su cuerpo tenso, muy tenso, este tipo a un tiene fuerzas de si, se me hace que si se puede mantener en pie —alcance a escuchar que dijo uno de ellos.
—Déjalo en el suelo, este buey nos está engañando —le dijo a su compañero.
—Si, haber tuU… AHAYAAYAAAGGGGG.
Hay dios mío, no creo en lo que estoy viendo ese tipo tomo de la cintura al policía y lo derribo, parece que están peleando, el policía trata de zafarse de su opresión, pero no puede, ese tipo se ve que es muy fuerte.
Gritos y gritos se dejaban escuchar tras el humo, pelean y pelean.
— ¡Tu ayúdale ¡ —le dijo el comandante al otro policía que estaba observando.
— ¡Siiii! —le dijo al comandante.
Se metió a la pelea y también fue derribado.
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
De repente todo se quedo en silencio ahí entre ellos.
HAYAHAFFGAAAYAYAYYAYAYAYAATYYYYYYYYY.
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
—"¡Que pinches está pasando ahí!" —me dije a mismo.
De repente vimos como voló por los aires un BRAZOOOO, maldita sea es el brazo de unos de los policías y luego una parte de lo que parece ser su PIERNAAA y en seguida su CABEZAA.
Su cabeza toda roída y llena de sangre y luego voló otra, es la del otro policía pero todavía se veía moviendo sus ojos y su boca.
El alboroto se dejo venir en seguida, la gente que está detrás del cerco anti motín empezó a gritar, pero en en vez de huir de ahí rompieron el cerco anti motín y pisotearon a algunos dirigiéndose hacia en donde se encontraban los policías, algunos fueron detenidos por algunos soldados.
Mientras que los policías apostados en la barda se había como quedado petrificados, impresionados por lo que les paso a sus compañeros. Algunos no aguantaron su coraje y trataron de saltarse la cerca para ir a vengarse pero fueron detenidos por otros que si habían guardado la cordura.
— ¡Malditoooo! —dijo el comandante.
— ¡Hay viene, hay viene! , apenas si puede caminar — dijo un soldado.
—Parece que se viene tambaleando se parece como un robot, parece borracho —dijo otro.
— ¡Ahí está el maldito, ya se ve bien, se ve horrible!
— ¡DIOS SANTO, queeee! —dije esta vez yo.
Algunas reflectores se apuntaron hacia esa dirección y es así como lo vimos ya.
DE ENTRE EL HUMO SE DEJO VER UN PIE TODO LLENO DE SANGRE Y LUEGO SE DEJO VER EL OTRO, DESPUES SUS MANOS TODAS ENSANGRENTADAS, SE ASOMO LUEGO SU PECHO TODO DESECHO, DESTROZADO SE ALCANZABA A VER ALGO DE SUS VICERAS, LE VIMOS LUEGO SU CARA, SU CARAAAA ESTA TAMBIEN DESTROZADA, HORRIBLE.
DIOS MIO, SUS OJOS, TODOS LLENOS DE SANGRE, TRANSMITEN MIEDO A PENAS SI SE PUEDE PERCIBIR LA CORNEA. LLEVA UNA MEJILLA DESTROZADA, SE LE VE EL HUESO DE LA QUIJADA.
SU BOCA TODA ROJA, LLENA DE SANGRE Y UNA COSA NEGRA QUE LE VIENE ESCURRIENDO POR LA BOCA CADA VEZ QUE LA HABRIA Y LA CERRABA.
DIOS, ESA COSA PARECE UN CADAVER, ¡UN CADAVER ANDANTE!
Viene caminando muy despacio, se detuvo y de repente vomito más de ese líquido negro.
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
GRRURREEMEMAAEER
GRRURRREEAERRERERRTTTITT
Madre mía, creo hay viene otro a unos metros detrás de él y otro, maaasss.
— ¡Levante su manos! —le dijo el comandante.
Pero el viento se llevo sus palabras, no obedeció.
El comandante saco una pistola escuadra de su cintura y se brinco la cerca en dirección a hacia el e hizo un disparo que le paso a unos centímetros de su sien izquierda, pero no hizo caso.
Disparo otros mas, negativo. Ahora le apunto en dirección a su pecho.
— ¡Obedezca o le disparo!
El infeliz seguía avanzando, no tiene miedo, parece que no tiene emociones.
De repente abrió su boca y le vomito más de ese líquido negro.
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
GRRURRREEEEMEMEEEAAEER
GLUEEERRHARRR
GLUEEERRAASDH
El comandante se asusto y le hizo un disparo atravesando su pecho, la bala perforo su carne soltando un chisguete de más líquido negro.
—NO, NOOO, NO SE MURIO
--¡ Que, he disparadooo, pero sigue avanzando!
El comandante se dio medio vuelta y grito
-- ¡ DISPAREEEEN. !
NOTA 15: CAOS EN EL HOSPITAL
—Mira Phillips del otro lado también hay muchísimos policías apuntando también, mira —me señalo con la mirada.
—Si también he notado que huele mucho a pólvora, mucho hasta molesta —le dije tapándome la nariz con la mano.
—Desde aquí es de donde provinieron los disparos entonces, los que alcanzamos a oír y que tanto estruendo provocaron en los alrededores— le dije.
—Si y todavía se siento el miedo y la tensión, mira sus caras.
Mi amigo había percibido bien, todos sin excepción se encontraban a apuntando hacia el hospital, era imposible pasar por alto sus caras de sorpresa, impacto y miedo. Algunos se encontraban fumando y no paraban de aspirar y sacar el humo de sus pulmones. Otros parecían como si estuvieran petrificados como si lo que precedió a los disparos y durante ellos les hubiera dejado un trauma en el fondo de sus ser, todo era tensión y se veía que estaban dispuestos a dispararle a todo lo que se les pusiera enfrente, todo era tensión.
Tan atentos estábamos a los compañeros de Carlos que no nos habíamos percatado que al otro lado de la calle había un contingente de antimotines tratando de evitar el paso de los civiles hacia las afueras de el hospital, era muchísima la gente y se ve que les estaba costando trabajo mantenerlos a raya.
Pero también me di cuenta que también nosotros, al menos yo me encontraba en un problema: que la calle por la que llegamos había sido cerrada ya por otro contingente de policías y antimotines, todo con el mismo fin: evitar que los civiles se acerquen los más posible a las afueras del hospital, pero ¿Por qué están haciendo esto?, me pregunte a mí mismo.
También empecé a notar que algunos policías se encontraban moviendo varios vehículos hacia las orillas bloqueando también los accesos al hospital en apoyo a los antimotines porque sabían que tarde o temprano su cerco iba a ser vencido. Me quede estupefacto al escuchar a unos de ellos hablando a través de su radio, seguro que era el encargado de todo este espectáculo que se estaba montando, el tipo estaba dando órdenes de que también hicieran lo mismo en las otras calles aledañas al hospital.
“Algo grande se está tramando aquí y seguro que va haber mucha acción, pinches policías son buenos para esto”
Me dije a mi mismo sin darme cuenta que Carlos ya se había bajado de la motocicleta y se encontraba ahora frente al tipo que hace unos momentos había visto dando órdenes a través de su radio de banda civil, parecía que estaba regañándolo se veía muy molesto.
Poco es lo que alcance a escuchar:
— ¡Donde andaba agente que lo hemos estado buscando estas últimas horas ¡—le grito el que parece ser el comandante.
—Disculpe mi comandante, es que no había podido llegar causa del bloqueo de calles que se ha estado dando, que no ha visto, con trabajos llegue aquí —le contesto mi amigo un poco impresionado
— ¡Sabe que es lo que pasando aquí agente! —le pregunto fuertemente.
—No mi comandante.
— ¡Vaya que anda perdido agente!, no más porque es de mis mejores tiradores y ahorita lo necesito, si no lo hubiera ya corrido por su ineficacia, ya no me diga tonterías lárguese a cambiar. ¡Ya rápido!
—Si mi comandante nada mas una pregunta, que hago con el periodista que me hizo el favor de traerme en su motocicleta, si no hubiera sido por el créame que por nada hubiera llegado aquí.
De momento me voltearon a ver a mí, me recorrieron de pies a cabeza como si fuera un bicho raro.
—Sabe que tendría que correrlo de aquí, pero en vista de que usted está en deuda con él me voy permitir mantenerlo aquí en los alrededores. —Me dijo con una risita burlona —es para que el infeliz presente una muy buena nota para mañana en su periódico y haber si así siquiera le aumentan mas su sueldo —jajaja, jajajajaa.
Yo alcance a escuchar eso y en voz baja le dije “maldito idiota”.
—Estamos de acuerdo agente Carlos. ¡Ya lárguese!
—Si señor.
Vi como mi amigo se metió a un camión de equipamiento y después le perdí de vista.
“Espero que no tarde, aquí se siente mucha tensión y miedo” me dije, pero es que al mismo también quiero estar aquí, siento que aquí se va poner bueno.
Voltee a ver a mi alrededor y ahora caí en cuenta por que desde hace unos minutos estaban despejando la parte central de la calle que queda frente al HG.
Algunos policías se encontraban pintando marcas con piedras de calidra en la parte central de ese espacio, no alcanzaba a distinguir qué era lo que estaban trazando. No lo note hasta que lo empezaron a remarcar mas con varias pasadas, “que diablos, los trazos dibujaban la figura de una gran “H”, esas marcas siempre están pintadas en aquellos lugares en donde aterrizan HELICOPTEROS.
Pero helicópteros para que fin, o es que están pensando en trasladar gente desde aquí o tal vez enfermos o van a traer más policías para reforzar este operativo. Malditos narcos que dolor de cabeza están causando aquí, que no saben que aquí también se está dando al mismo una contingencia sanitaria de influenza. Parece que les importa poco el hecho de que se podrían contagiar de ella y que su vida se podría ir al demonio.
Son unos idiotas.
Voltee a ver hacia al HG y solo veía humo y se percibía ese insignificante olor a carne quemada, olía horrible a momentos. Y del otro lado al tumulto de gente gritando a todo lo que sus gargantas podían, alcance a entender que algunos querían saber que había sido de sus parientes que todavía se encontraban ahí dentro, no era para más, una parte del HG se encontraba en llamas. Otros que alcance a notar vi que eran enfermeras y tal vez también doctores también gritaban, querían saber que había sido de sus compañeros que también se encontraban ahí dentro.
Se abalanzaban ya con mucha fuerza sobre los antimotines que les impedían el paso, en cualquier momento el cerco se podría romper, gritos y más gritos se dejaban oír:
—Déjenos pasar por favor, quiero saber que es de mi esposo que se encuentra ahí internado.
—Quiero saber que ha pasado con mi hija de 8 años que también está ahí, déjenme pasaaar.
—Quiero ver a mi mamaaaaa.
—Quiero pasar a ver si están bien mis compañeros, una de ellas es mi novia. ¡Déjenme pasar!
Y un sin fin de socorros y plegarias que no paran de escucharse.
Eran ya las 4 AM.
No me había dado cuenta que ya había pasado mucho tiempo desde que llegue aquí, voltee a ver hacia donde está el tumulto de gente, DIOS…ya casi están a punto de romper el cerco de los antimotines, entre ellos ya se han desesperado por que se gritaban mucho, el que parece ser el capitán de esa formación se la ha estado pasando gritando a través de su radio, tal vez estaba pidiendo ayuda, si eso.
Por cierto no había aparecido a un mi amigo que se había subido anteriormente a la camioneta de la policía.
Me saco de mi hipnosis ese frio helado que siempre se deja sentir todas la madrugadas, vi a toda la gente sacar vaho de sus bocas y de mi mismo, me cruce de brazos y baje mi cabeza para tratar de mitigarlo, cuando de repente sentí mucho calor sobre mi cabeza y se metió a mis ojos una gran luminosidad blancuzca, también sentí como el suelo vibro y al polvo del asfalto se levanto para volverá segarme.
Vi que algunos policías se orillaron más hacia la periferia del estacionamiento y empezaron a hacerle señas a eso que tanto nos estaba lastimando la visión, trate de ver que era, si, si es el helicóptero que desde hace rato todos estaban esperando.
— ¡Pero qué diablos! —dije en voz alta.
Ese helicóptero no es uno de la policía, este ES HELICOPTERO MILITAR del tipo Black Hawk, esta cosa viene artillada, porque viene a así, pues que tan armados se encuentran estos malditos narcos que la policía se vio en la necesidad de recurrir a mas potencia de fuego, el aparato está intentando aterrizar en la marca de la H pintada a mitad de la calle. Parece que ya lo logro, ahora esta descendiendo, no me había percatado que en los techos de los edificios cercanos se veían correr varios individuos armados, una de las lámparas del helicóptero apunto hacia esa dirección, que diablos, esos tipos son también soldados, pero llevan un traje más obscuro y van bastante armados.

Algunos ya habían salido de un edificio y se estaban dirigiendo en dirección al helicóptero, cuando se dejo sentir un tumulto de gritos que salían del HG, los gritos a penas se dejaron oír debido al estruendoso ruido provocado por las aspas de la aeronave.
No me habia percatado que todos ellos traian cubrebocas puesto, y menos que uno de esos tipos se salio del grupo y se puso a repartir por doquier cubrebocas al por mayor, saco cientos de una enorme bolsa de plástico.
De otro edificio vi que varias filas de soldados también ya se dirigían en dirección a la aeronave, algunos ya estaban a medio camino cuando los sorprendió un disparo que provino de la columna que se encontraba apostada en las entradas del HG.
Varios de los otros soldados voltearon hacia el origen del disparo y después yo, NO PUEDE SER, QUE COSA ES ESOOOOO……
NOTA 14: ALBOROTO EN EL HOSPITAL
—Si, al principio fueron disparos de baja potencia como de una pistola chica, después pasaron unos minutos mas y nuevamente se volvieron a oír pero ahora más fuertes tanto que lastimaban al oído….
…esta conmoción provoco que mucha de la otra gente incluido yo que se encontraba en la calle se tirara al suelo tratando de evitar alguna bala perdida, los disparos se siguieron escuchando cada vez más fuertes y más seguidos….
…todos nos quedamos a la expectativa y en silencio por varios minutos hasta que el mormullo de la gente se opaco el silencio reinante, algunos dijeron que a lo mejor era un nueva balacera entre policías y “Zetas” como el que hubo hace algunos meses por aquí….
….otros decían que a lo mejor habían asaltado a los cajeros automáticos que se encontraban en frente del Hospital y así mil y un murmullos se dejaron oír, cuando de repente nos saco del trance de rumores un convoy de 4 camionetas de la PF llena de Agentes todos armados hasta los dientes y varias camionetas de la SSP del DF siguiéndolas, todas traían la sirenas sonando a todo lo que da…
—Y los agentes de la PF como iban, me refiero a su equipamiento
—pregunto Carlos al amigo.
—Pues mi cuate, alcance a ver que todos iban armados hasta los dientes, como si fueran a una guerra en serio, la verdad nunca los había visto así de armados sentimos miedo.
—y una pregunta, alcanzo ver el numero de unidad de alguna camioneta, lo vio —le pregunto Carlos muy ansioso.
— ¿Porque quieres saber eso Carlos a que viene? —le pregunto yo.
—Lo que pasa es que hace rato cuando me comunique a la Central de Policía me dijeron que algunos de mis compañeros ya venían en camino rumbo al HG, en varias camionetas y que ya llevaban ahí mis cosas, me dijeron que los alcanzara ahí.
—Déjeme ver creo que sí, si alcance a ver alguno, si si me acuerdo, es 1…37…08, si 13708 ese es que alcance a ver…de ese solamente me acuerdo, ¿Le sirve de algo señor?..
— ¡Claro que sí!, esa es una de las camionetas de mis compañeros, ya están aquí tengo que alcanzarlos, ya —Le contesto Carlos exaltado.
—Phillips vámonos, vámonos —me dijo en lo que volvía a preparar la motocicleta para arrancar.
—Que pasa —le pregunte.
—Phillips mis compañeros ya están allá, seguro que ya me están esperando y yo perdiendo el tiempo aquí en el chisme con el amigo, señor disculpe nos tenemos que ir ya —le dijo al amigo.
—Phillips vámonos, tenemos que alcanzarlos —me dijo en lo que volvió a rugir la motocicleta.
—Gracias por la información amigo —le agradecí chocando nuestras manos —lo dejamos.
—No de nada que estén bieee…n.
BUUUMUMMMMMUBUMUMMSHSSSS
RATATA RATA RATA RATA CRASH
RATA RATAAATATA RATAA RATA FIUSH
RATA RATA RATA RATA RATA BIUSSHHHHSS CRASJSS
FIUSH FIUSH FISUH BOMOOMMM CRASHH RATATAAA
—Que diabloooosss, ha sido esto —dije a todos nosotros.
Sentimos el enfrenon de la motocicleta y estuvimos a punto de caernos sobre la banqueta.
—No, noooooo, noooooo que ha sido eso!!!!! , nunca había sentido la tierra cimbrar así, dios mío, maldita sea seguro los malditos narcos volvieron a estallar otra bomba y esta vez en donde más nos va a doler, en un Hospital, puta madre hay mucha gente inocente ahí.
—Seguro que algunos de los tipos que llegaron en las ambulancias han de ser sicarios heridos y tal vez fueron a matarlos para que no hablen y así no delatasen a sus secuaces, seguro que ya los descubrieron y al no quedarles de otra se encuartelaron ahí —pensé yo.
Empezamos a ver como una fuerte columna de humo empezó a surgir del HG, era enorme pareciera como si todo el edificio se estuviera consumiendo en las llamas. El sonido de las sirenas y patrullas se ha empezado a saturar más.
Toda la gente que está ahí cerca de nosotros estaban gritando y algunos llorando, otros habían entrado ya en crisis nerviosa debido a lo fuerte del estallido, de las calles cercanas volvimos a ver a más gente saliendo a las calles todavía ataviada en sus trajes de gala por la fiesta navideña.
Eran ya las 3 AM.
Mucha de la gente empezó a comunicarse con sus conocidos a través de sus celulares, no podían faltar las clásicas señoras que empezaron a pregonar el Fin del Mundo, solo eso faltaba. Algunos otros tomaban fotografías con su celular a la enorme columna de humo que se empezaba a hacer cada vez más grande.
Tan atentos estábamos que no nos percatamos que mucha de la gente que teníamos delante de nosotros se estaba empezando a abalanzar en dirección contraria. Ya venían como podían, trataban de alejarse de las cercanías del HG.
—Phillips no sé por qué estén disparando así contra el HG, pero el hecho de que se haya dejado sentir ese nivel de potencia de fuego me ha preocupado, nosotros en la PF no manejamos ese nivel de poder de destrucción. El único que lo maneja es el EJERCITO, si solo ellos, la situación ahí en el HG ha de ser muy grave, gravísima y con más razón hay que apurarnos a llegar ahí, mis compañeros me han de estar esperando, no es que te presuma pero yo soy de los que tienen mejor puntería al momento de disparar. Seguro que ya han de estar maldiciendo mi nombre por no estar con ellos.
—Ahora si ya vámonos —me dijo mientras nos volvimos a montar bien en la motocicleta, quise decirle algo, pero el sonido del motor me quito la intención.
Ahora si volvimos a despedirnos del amigo que nos puso en antecedentes, avanzamos unos cuantos metros más y en ese momento se nos empezó a ser más dificultoso avanzar, venia mucha gente hacia nosotros, Carlos trataba de hacerlos a un lado con el zumbido del claxon de la motocicleta pero ni así nos hacían caso.
Así avanzamos durante algunos minutos, voltee hacia atrás y si si hemos avanzado algo, calculo que como 300 m, a partir de aquí la afluencia de gente ha empezado a bajar, pero la cantidad de elementos policiacos ha empezado a notarse mas. Carlos trataba de localizar las camionetas de sus compañeros pero nada, avanzábamos mas metros y nada, nada que se dejaban ver ellos.
—Pues donde están Phillips, ¿crees que estén adentro del HG?
—No sé, hay que avanzar más a lo mejor están del otro lado de la calle, no te desesperes —le dije dándole un golpecito en el casco.
Estamos ya como a 100m del HG y seguimos avanzando, varios de los policías ahí presentes nos volteaban a ver mientras platicaban no se qué cosas entre ellos.
—Carlos conoces a algunos de ellos, te quedan viendo muy feo.
—Si como no, son algunos de esos prepotentes de de la SSP-DF con los que siempre nos encontramos en los operativos, ellos siempre se quieren hacer del control de la situación, pero nosotros nos los dejamos, a veces se les olvida que los de la PF somos de una instancia superior.
—Déjame decirte que yo soy de los que una vez los metí en problemas, los cabrones se estaban manchando con un transeúnte en una autopista, le querían cobrar multas que nada que ver con la que realidad, yo fui testigo de paso por lo que me decidí y los denuncie, seguro que ya me reconocieron y me han de estar mentando la madre.
—Bola de pendejos —les dijo a todos.
—Pues sí, yo también he sido testigo de su prepotencia —le conteste riéndome un poco.
—Mira Phillips la columna de humo se está empezando a hacer más grande y también ve en el suelo hay mucha esquirla de concreto, mucha basura y cristales todos regados —me dijo.
—Maldita sea ya hay mucha gente aquí, a medida que nos acercamos al HG la masa se gente se hace mas y mas tupida, les voy a hacer sonar el claxon de la motocicleta para ver si se hacen a un lado.
El claxon de la motocicleta se escucho fuerte y de alguna manera provoco que algo de gente nos permitiera el paso muchos no las mentaban por ser así de bruscos, pero poco nos importaba a mi amigo y yo también por supuesto, ansiábamos por llegar ya al HG como dé lugar.
Seguimos avanzando, maldita sea el avance se me muy lento, parece interminable y luego la gente que está toda nerviosa y desesperada, hay mucho alboroto y luego empieza a olor muy fuerte como a quemado, no, no puede ser huela también como a carne
Me parece que estamos ya como a 50m del HG, ya podemos la estructura del edificio, dios mío se ve como zona de guerra, no sé cómo describirlo: un lado del edificio está ardiendo en llamas y también parece que una parte de este semidestruida, como si hubiera recibido disparos de todas direcciones, la parte de abajo está ardiendo y abajo hay mucho escombro todo ardiendo.
Las sirenas de ambulancias y patrullas no paran de sonar y eso está haciendo mucho furor en la gente, ya hemos llegado, estamos como a 20 m. de una valla franqueada por policías.
—Phillips, ya los encontré, ya encontré a mis compañeros, mira allá a la derecha están sobre varios vehículos, sobre sus toldos, vamos para allá.
—Si ya los vi, pero también ya te fijaste que están muy atentos apuntando a la fachada del HG —le dije en lo que nos dirigíamos para allá.
—si es lo que estoy viendo —me dijo en lo que acelero mas…
NOTA 13: ESTAMOS CERCA DEL HOSPITAL
El motor rugió con más fuerza que nunca y sentimos el tirón hacia atras como consecuencia de la alta velocidad alcanzada. Carlos apretó con más fuerza el maniublo se mantuvo firme mientras yo atrás solo veía el correr de la autopista y al fondo el edificio del Hospital General siendo iluminado por esos reflectores de alta potencia y las luces destellantesroji-azules de la patrullas que se encuentran ahí a su alrededor.
—Mira Carlos la iluminación se empieza a ver más fuerte —ya casi llegamos.
RATATARATARATARATA RATAARATA FIUUUU
RATA RATA FIUSSSHHSSS
CRACKKK CRASHSSS RATATAATRARATATA
—Dios mío!!!!!!! Para Carlos, paraaaaaa.
Sentimos el enfrenon provocado por Carlos al momento de que este escucho los disparos.
Nos quedamos ahí durante varios minutos observando.
—No puede ser, por que se está usando armamento de esa potencia, por queeeeee?
—Qué diablos está pasando allá, maldita sea, de seguro es un atentado fraguado por los narcos esos de los “Zetas” o “La Familia”, ya antes había sucedido en el estado de Michoacán en Morelia, durante el grito de independencia y habían amenazado por Internet que probablemente algo así sucedería dentro de poco en alguna institución de la Cd. De México.
—Si quizá sea por eso el que se esté usando ese armamento de alto calibre, seguramente el ejército ya de estar ahí presente, a lo mejor ahí iban los convoyes que vimos hace unas horas en las calles, si debe ser eso.
—Hay que apurarnos a llegar ahí, vamos.
Nuevamente arrancamos a toda velocidad y enfilamos rumbo al hospital, todo había sido tan emocionante que nos habíamos dado cuenta que ya eran los 2 am. Esta noche se estáempezando a poner muy diferente.
Avanzamos como un 1 km. Ya casi estamos llegando, estamos a unas cuantas calles, cuando de repente nos encontramos un reten de SOLDADOS!!!!!.
—Por que un reten con estos cuates, porque ellos están controlando el acceso al Hospital General —dije un poco impresionado.
—Phillips ve guardando tu cámara en este compartimento oculto que adapte en el asiento de atrás y también ve sacando tu cuaderno y un lápiz, rápido ya estamos llegando al reten, rápido.
Había varias personas queriendo acercarse a las instalaciones para ver que está sucediendo en el Hospital, pero los soldados no los dejan. Carlos con la motocicleta hizo a un lado a varios curiosos hasta que nos encontramos a varios militares apuntándonos y uno nos pregunto.
—Dígame señor a que quiere usted pasar allá?
—¡Retírese a donde vino por favor! —dijo un soldado, me imagino que es el encargado por qué se ve mayor y maduro.
—Disculpe amigo, necesito pasar ya, mire soy agente de la PF y me solicitan ya con mis compañeros que ya se encuentran en el Hospital, por favor permítame el paso —dijo Carlos.
El militar se quedo viéndolo de pies de a cabeza y le exigió a continuación que le presentara sus identificación que lo acreditara como miembro perteneciente a la PF.
—Haber amigo muéstreme su identificación algo que lo acredite como miembro de la corporación, si no hay identificación no pasa eso téngalo por seguro.
Carlo se empezó a buscar en sus bolsas y no encontró nada, empezó a desesperarse por no encontrar su identificación a tiempo, mientras el militar se le quedaba observando algo impaciente, mientras a momentos volteaba a ver hacia el hospital y finalmente le dijo:
—¡Trae o no su identificación! —le dijo a mi amigo mientras se seguía buscando pasando finalmente a buscarse en las bolsas de su chamarra. Detuvo la búsqueda a los pocos segundos y volteo a ver al militar —ya le encontré señor mire, vea que si soy agente de la PF.
El militar tomo la identificación en sus manos y se puso a revisarla por algunos segundos, “que pasa por que nos deja pasar ya” me dije en mi mente. Se acerco otro militar a este y le dijo algo al oído. Este se puso estupefacto y volteo a ver de nuevo hacia el hospital cuando de repente se empezaron a oír más disparos desde el hospital.
RATATARATARATARATA RATAARATA FIUUUU
RATA RATA FIUSSSHHSSS
CRACKKK CRASHSSS RATATAATRARATATA
RATATATATA RARAATTTATATA RATA
RATARAARRATATAA
Los militares empuñaron sus armas como reacción a lo que se escuchamos todos, muchos otros militares se empezaron a impacientar y algunos hablaban no seque cosas en entre ellos, no entendía debido a los disparos.
RATATARATARATARATA RATAARATA FIUUUU
RATA RATA FIUSSSHHSSS
—señor ya déjame pasar, me necesitan ya mis compañeros vamos déjeme pasar —
El militar le dijo —¡está bien pase ya!, su amigo se queda aquí, no estamos permitiendo el paso de civiles a ellos les estamos pidiendo que se queden en sus casas.
Yo tome la palabra y le dije —señor o cual sea su rango, yo no soy civil soy reportero del periódico LA PRENSA eso soy, vea mi identicacion que me acredita como reportero de ese periódico.
Le extendí mi gafete falso, este lo tomo y se puso a revisarlo, me volteaba a ver a instantes como no convencido de que era yo. Rompió ese momento de silencio otra nueva ola de disparos provenientes del hospital.
RATATARATARATARATA RATAARATA FIUUUU
RATA RATA FIUSSSHHSSS
CRACKKK CRASHSSS RATATAATRARATATA
RATA RATA FIUSSSHHSSS
CRACKKK CRASHSSS
—Señor ya déjelo pasar, que no ve que él también se perdiendo la nota del día, es su forma de ganarse la vida.
—¡Esta bien ya cabrones!, seguro que ya ha de haber mas tipos como tu buscando quien se apremie la nota del día, no mas por que la situación se está poniendo tensa, ya pásenle.
Dio órdenes a un grupo de soldados jóvenes que estaban apostados tras las vallas y estos atendieron haciéndolas a un lado para que pudiéramos pasar nosotros. Sentimos alivio cuando por fin nos empezando a alejar del reten, muchos de los soldados se nos quedaron viendo cuando Carlos hizo rugir a mas potencia el motor de la motocicleta y vimos como se iban quedando a la lejanía detrás de nosotros.
—Esos tipos siempre han sido así de engreídos, se creen que lo pueden todo y que su rango les da libertad para todo, mendigos —dijo Carlos —ya me ha tocado lidiar con ellos cuando coincidimos en operativos contra el narcotráfico, siempre se ponen así.
—Si siempre he notado eso cuando pasan los reportajes por la televisión, quien como tú que te gusta soportarlos, jajajaja —le dije en broma.
Ya empezaba a ser mas de madrugada, “vaya como está avanzando la noche”, me dije pensando mientras Carlos volvió a poner otra vez a volumen alto su ipod y se empezó a oír un tema de música electrónica que me imagino que le gusta mucho porque la toca muy seguido.
—Mira Phillips ya estamos llegando al hospital, estamos como a 300 metros y si es lo que esperábamos, mira allá hay mucha gente asomándose por las ventanas de sus departamentos, otros están en la calle cerca de las entradas de los edificios, los policías no los dejan salir.
—Si miran se ve muy desesperados, quieren irse a asomar, pero no los dejas esos polis —le dije.
—Ya casi llegamos, estamos como a 150 metros, mira allá ya se ven algunos vehículos de la PF, pero esos no son mis compañeros seguro que pertenecen a otra división.
Uno que otro agente de la PF nos volteaba a ver reconociendo el uniforme de la PF que porta Carlos tal vez porque nunca se esperaban ver a un agente de la PF llegando a bordo de una motocicleta con un reportero sentado en la parte trasera.
Si tuviera la facilidad de ver las caras de todos los ahí presentes, diría que todas sin excepción se ven de preocupación y miedo, “pero por que están así, por qué?”, me pregunte en mis pensamientos.
—Ya estamos llegando Phillips, —paro la motocicleta y ya solo avanzábamos a vuelta de rueda — mira hay también muchas unidades de antimotines apostados alrededor como a 30 metros del Hospital, ¿que diablos están haciendo ellos aquí?
Yo lo escuche expectante y nervioso de lo que estamos viendo delante de nosotros, nos encontrábamos ya a 80 m de distancia del HG y no salgo de la impresión de lo que estoy viendo parece zona de guerra, hay mucha gente, muchos carros particulares todos formados algunos tratando de salir y otros se podría decir que abandonados o es que sus dueños están entre la muchedumbre de gente que se quiere acercar al hospital, “cabrones curiosos” me dije.
Apenas si podemos maniobrar entre la gente, uno que otros nos la mienta por haberle dado un empujón con alguna de las ruedas, para lo que nos importa, ni lo escuchamos solo vemos sus caras con sus gestos de molestia, seguimos avanzando y solo encontramos gente y más gente.
—ya casi llegamos Phillips, estamos como a 40m de la vaya de antimotines que resguarda al Hospital, hay que preguntarles a algunos curiosos sobre el estado de la situación en estas ultimo minutos, no vaya a ser que lleguemos más adelante y nos encontremos con sorpresas —me dijo frenando la motocicleta.
—deja yo les pregunto, Carlos —me ofrecí bajándome enseguida de la moto y acercándome al primer individuo que tuve cerca.
—Oye amigo, tú el de cachucha negra, un favor me puedes decir cómo ha estado la situación aquí en estos últimos minutos por favor —el pobre estaba grabando la escena con su celular.
El individuo se confundió cuando le pregunte, se veía como impresionado, pareciera como si hubiera sido víctima de un asalto.
—Perdón señor, es que estaba grabando con mi teléfono y por eso no lo había atendido bien —cerro la cámara de su celular y se abrocho con fuerza la cremallera de su chamarra, era el frio o el miedo no lo sé.
—Pues mire amigo, la situación en el HG estaba hasta hace unas horas tranquila, todo estaba de lo más normal ahí, las enfermeras y doctores atendiendo como siempre sacrificando esta noche de navidad.
…..yo me encontraba en las afueras del HG esperando a que se detenga algún taxi para que me llevara a mi casa, acabe de salir del trabajo y pues no había transporte público o estos terminaron su servicio muy temprano.
….estaba ansioso de llegar a su casa —Gracias —le conteste.
…..así como les decía, me urgía ya llegar a mi casa, los de mi familia ya me estaban esperando para celebrar los comienzos de la noche navideña, yo había quedado de llevarles pavo ya preparado, pero desgraciadamente la situación aquí en la periferia del Hospital, me acuerdo que todo empezó desde que llegaron unas ambulancias, creo que eran 4, al estar llenos los estacionamientos y el acceso rápido para emergencias, se vieron en la necesidad de estacionarse a fuera y nos les quedo otra más que trasladar a pie a los convalecientes, yo vi cuando bajaron algunos de una ambulancia, venían con mascarillas de oxigeno puestas yo creo que venían muy mal conté como a 10 personas, a otros los bajaron todavía a pie sujetándolos entre hombros, solo que me llamo la atención un detalle de los pacientes y la gente que los acompañaba, esas gentes no eran de aquí no tenían las facciones de la gente de aquí de la capital, me parecían más bien que venían del sur como de los estados sureños, yo pienso que de Oaxaca o Chiapas, eran todos bajitos y de aspecto humilde e indígena
….llamo la atención todo ese movimiento fuera de lo común y ya saben cómo somos los mexicanos, no tardo en juntarse mucha gente alrededor de las ambulancias y pues la verdad entre ellos Yo, jajajaa jiji.
….Unos patrulleros que estaban cerca de ahí no tardaron en reaccionar y auxiliaron a los socorristas despejándoles el acceso al HG, al terminar de meterlos a todos al HG pasaron varios minutos y la bola de curiosos que se encontraba ahí todavía se empezó a ir comentando entre ellos lo que habíamos visto.
….Yo vi todo, fueron varios minutos los que pasaron y pues ni un vehículo de transporte público y tampoco ni un taxi siquiera habían pasado, decidí esperar unos 15 minutos más porque la verdad no me quería ir caminando hasta mi casa. Ese tiempo paso y pues no me quedo de otra más que irme a pie aunque llegara mas tarde. Había caminado tan solo unos metros cuando empezó a oír un chillante griterío que se dejo escapar de las entrañas del hospital… y a continuacion se escucharon disparos, muchos disparos.
NOTA 12: EN EL EXTERIOR
—Pasemos ya, rápido —dijo Carlos.
—Ya voy le dije, pues que prisa llevas — me dijo que está nervioso.
Pasamos al interior del ascensor, se cerraron las puertas y empezamos a descender del 6º piso a la calle, a medida que descendíamos se escuchaba en cada piso que pasábamos el vocerío de la gente.
Otros hablaban sobre lo que está pasando y uno que otros se oía el ruido de que la fiesta se ha puesto muy buena, se escucha la música de un tal Nigga, “La gasolina”, en otros música de la banda “El Limón” y hasta “El Recodo”, creo que quise escuchar también el tema cumbia de los Klazikeroz una tal “No te pertenece”, en otros musica electrónica de un tal “DASH BERLIN” y una que otra mas que no alcanza a distinguir entre tanto genero que se oía al mismo tiempo.
Uno que otro vecino se subía con nosotros y se quedaba en otro piso sin antes saludar a Carlos invitándolo también a que se quedara con ellos en la fiesta.
—“Carlucho, quédate en la fiesta y también tu amigo, no me digas que piensas pasártela cuidando y levantando borrachos en la calle, espero y no te toque yo, jajajajjaja.
—Mi chavo, ruega a dios que no porque yo si te guardo por buena cantidad de días —le dijo al joven en tono de cotorreo.
El joven le contesto a Carlos —A que Carlucho tan mamón, hoy andas algo serio, agarra la onda mi chavo.
Y así uno que otro conocido mas se subía con nosotros al ascensor y lo mismo cotorreaba con él o conmigo de menos manera.
Se me hizo lento el descenso a la calle, eterno o es que era el ansia de estar ya afuera, Carlos no demostraba lo mismo. Nos quedamos callados por unos segundos más hasta que por fin el indicador de niveles del ascensor pito señalando planta baja.
La puerta tardo unos segundos en abrirse, mientras al mismo tiempo también escuchamos un vocerío de gente detrás de la puerta del ascensor.
—Escuchas Carlos, es la muchedumbre que esta allá afuera, aquí se escucha más fuerte —le dije.
—Seguro que todavía están con su desorden afuera, son tercos, cuando el gobierno decide manejar con mutismo en sus acciones no hay brazo a torcer por parte de las autoridades. Los conozco
—contesto en un tono burlero y arrogante.
TIITTIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII…..FSHUSUSHSHSUSUSSSSSUUUUUUUUU
Se abrió la puerta dela ascensor y en ese momento sin esperarlo nos pego en cara el aire frio de la calle, muy frio, frio que calo hasta los huesos. Pero también un frio que me trasmitió una sensación de miedo y ansia, como la que sentí hace unas horas cuando estaba mi casa.
Me cruce de brazos tratando de amortiguar el frio que choca contra mi pecho. Es muy fuerte, propio de la estación del año.
Carlos también lo sintió, aun que un poco moderado y me volteo a ver. —Estás viendo lo mismo que yo, Phillips —lo ves.
—Si amigo, ver a tanta gente en la calle me desespera, ve cuanta hay.
Le asentí mientras giraba la cabeza tratando de ajustarme a semejante muchedumbre que tenia frente a mí. Vi a una pareja todavía ataviados de forma elegante con sus prendas propias de la fiesta de fin de año, abrazados y atentos de pie a todo lo que estaba pasando, la mujer con su vestido largo con sus zapatillas en la mano, como es que no tiene frio en los pies, a varias parejas más platicando con la demás gente que tienen a sus alrededor.
Vi a una joven que estaba sola como perro sin dueño ahí de pie cruzada de brazos viendo como se está dando la situación, me llamo la atención su minivestido negro con un gran escote y minifalda, se veía guapísima, ya tenía rato que no veía a una mujer con semejante atuendo puesto. Confieso que me sentí atraído de acercarme a ella y pedirle una invitación a salir, pero Carlos me saco de la fantasía empujándome para avanzar.
Seguí girando mi cabeza y alcance a ver algunos vecinos de mi departamento que estaban poco atentos a las situaciones que se está dando, como no iban a estarlo si ya estaban medio ebrios. Se pasaban el vaso de alcohol de uno a otro, era un ir y venir de alcohol.
—Phillips, por donde nos vamos, mira todas las calles están llenas de gente, parece que la gente se ha salido a festejar a la calle. Poco les ha importado la invitación de las autoridades de meterse a sus departamentos a esperar y a enterarse de las últimas noticias por medio de la televisión.
Le conteste —si es lo que se ve, cuando el alcohol está de por medio todo nos vale, ve a los policías discutiendo con uno que otro invitándole a pasar a sus departamentos, entre varios los intentan ingresar a fuerzas a su edificio, pero no pasan ni un minuto cuando ya andan de regreso a la calle.
Escuchamos a unos de Protección Civil del GDF decir “Ya déjalos pinches briagos es su problema, ahí que se queden.”
—Phillips como vez si nos vamos por esta calles, no tardaríamos mucho estamos como a 5 cuadras del Metro Insurgentes, la central de policía queda como a 2 cuadras de ahí,ahorita estamos en la Calle Frontera #32, estaríamos llegando en aproximadamente 40 minutos a toda velocidad.
—Si es la mejor opción está algo mas despejada, nos vamos en taxi o que.
—Espérame Phillips voy al departamento de Don Juanito el conserje de este edificio, el guarda en su bodega de servicio mi motocicleta, no esperes que nos vayamos a pie sorteando todo este murmullo de gente hasta la central de la policial, ¿verdad? Seguro que en otras partes de la ciudad la situación ha de estar igual o peor. Y seguro que ya se ha de estar haciendo una congestión vial por las diferentes calles circundantes al Hospital General.
—Si ya veo, con la motocicleta sortearíamos más rápido el tráfico.
—Así es — me contesto.
—Regreso en unos minutos, espero Don Juanito no está durmiendo ya o quizá ya ha de estar bien entrado en la fiesta, porque si es así para sacarlo de la fiesta va ha estar bastante difícil, si que le gusta tomar y mas en estos días.
Se retiro rumbo al que me imagino que es el departamento del señor e ingreso al edificio. Me quede esperando solo en la calle viendo a la muchedumbre de gente que tenía a mí alrededor. Y me pregunte en mi mente “¿Todos ellos sabrán lo que está pasando en estos momentos o solo unos cuantos, si es que el alcohol no los atonto antes de que se dieran las demás noticias que le siguieron a las notas que siguen la situación que se está dando en el estado de Chiapas?”.
No, no creo que todos los sepan. Por eso es que a un no se ha alborotado toda la gente. Si es eso.
Me saco de mi mutismo el sonido de un motor bien ajustado que rugía como un león.
Se acercaban dos ruedas a mí, eran de una motocicleta de esas como las que usan en las carreras ide motociclismo de alta velocidad, vaya que a mi amigo si le gusta correr. Yo ni de loco me subo a una de esas cosas ni a fuerzas. Lo que ignoraba era que estaría a punto de vivir en carne propia esa sensación. No quiero.
Es una motocicleta marca Kawasaki, pintada en un color blanco, rojo y azul, se ve muy bonita, tiene buen gusto mi amigo.
Carlos aparco su motocicleta en frente de mi, venia con su casco de protección ya puesto y en su parte trasera traía otro el cual me suponía era para mí.
Note que había traslado la música que venía oyendo por sus audífonos a unos altavoces que ajusto en el tablero de su motocicleta.
—Traes buen sonido, hee — le comente.
—Si son unas de marca Logitech especiales para Ipod y con tecnología Bluetooh —me contesto en un tono de presumido.
—Bueno amigo pues ponte el casco, sin el no te llevo.
Me pasó el casco y me lo puse, era muy confortable. Procedí a subirme al asiento trasero y a sujetarme a los costados de Carlos inmediatamente.
—Ya estás listo Phillips, sujétate bien porque esta motocicleta corre como el demonio.
Carlos giro las perillas de los manubrios haciendo que al instante se escuchara nuevamente el rugido del motor solo que esta vez se escucho fuerte y poderoso. Quien iba a decir que está maquina nos iba a servir de mucho en el futuro.
Y arranco haciéndome sentir un tirón hacia a tras a consecuencia de la fuerza del arranque inmediato.
—Disfruta del viaje Phillips —me dijo.
Hice un quejido en señal de aceptación. Solo veía pasar las cosas muy rápido, no podía ver detalles, todo se veía borroso a consecuencia de la velocidad a la que íbamos.
Nos detuvimos en una esquina que cruza con la Calle Morelia que cruza con la Calle Puebla también en esta calle había mucha gente afuera, todos están en lo mismo: unos en fiesta y otros nada más expectantes a la situación. Que otra les queda.
Carlos maniobro hacia la calle Puebla.
—Vámonos por ahí, esta menos congestionada de gente —me dijo.
Volvió a meterle potencia al motor y nos enfilamos rumbo a esta calle. A medida que avanzábamos solo veíamos más y más gente, todos en la misma situación. Pasamos las Calles Frontera, Flora y Mérida y seguimos viendo lo mismo, la gente está igual de perdida en sus fiestas.
Pero al llegar al siguiente cruce con la Calle Córdoba vimos algo que nos llamo la atención.
—Phillips, mira alláadelanteeee…mira…. Hay patrullas de la Dir. De Seguridad Publica del GDF atravesadas a mitad de esta calle y parece que los policías están obligando a los coches y a los peatones a que se desvíen y se vayan rumbo a la Calle Durango o más hacia abajo o que se regresen de donde venían.
Avanzamos un poco más hasta casi estar muy cerca de las patrullas. La gente les preguntaba el porqué de bloqueo de la calle. Los policías solo les dicen regrésense de donde vienen o váyanse por esa calle, nos quieren volver a ver por aquí.
Carlos muy fanfarrón se acerco a los patrulleros y les pregunto sobre el bloqueo.
— ¿Disculpen colegas, puedo saber el porqué de esto?
—Mi estimado, limitase a circular por favor a donde les estamos sugiriendo, no queremos que nadie circule por esta calle. Nos indicaros los altos jefes que las cerráramos. Solo nos pidieron eso
—le dijeron los patrulleros a mi amigo.
—Pero es que yo tengo que pasar, me urge pasar —les dijo mi amigo algo molesto por las negativas de los policías —mínimo díganme algún rumor de por qué están haciendo esto.
—Le repetimos que no sabemos el por qué de esto, solo nos pidieron por radio de la central de policía que nos apostáramos bloqueando la calle, solo eso y es algo que también queremos saber, ustedes no son los únicos.
—Miren amigos —Carlos se saco de una bolsa de su chamarra algo parecido a una cartera la abrió y se las puso en la cara —“parejas” soy agente de la Policía Federal vean mi charola, a mí también me llamaron para que me reportara en mi instalaciones, así que por favor permítanme el paso.
Los policías nada mas vieron la charola de la Policía federal y se voltearon a ver entre ellos, murmuraron por algunos segundos volteando a ver que una que otra vez a Carlos y a mí.
—Muy bien parejita —vaya que les cambio el tono del trato hacia
nosotros, ahora se escuchaban mas amables por hacia decirlo
—vamos a permitirte a ti el paso, no queremos tener problemas con ustedes, de por sí ya los hubo hace algunos meses, es mas creemos que algunos colegas tuyos ya se encuentran allá más adelante.
—Pero solo un detalle pareja, el amigo que viene contigo no puede pasar — y todos me voltearon a ver.
— ¡Como que no puede! —Grito mi amigo —el es periodista, viene a cubrir la nota, viene por encargo del periódico LA PRENSA, Phillips, muéstrales tu identificación por favor.
Yo bien obediente y algo nervioso procedí a mostrárselas. Se pasaron el gafete uno a otro y después se voltearon a hablar entre ellos tres. Paso cerca de un minuto cuando finalmente vi a Carlos que saco algo de la mochila, era un billete de $1000.00 pesos y se los envuelto entre varios papeles. Tanto le interesa a Carlos que lo acompañe para que se haya atrevido a sobornar a los policías. No era para tanto, si no se podía, pues solamente me hubiera dejado ahí y me regresaba a mi casa.
— ¡Nosotros diremos que no vimos nada, diremos que tu amigo de alguna forma se escabullo entre los edificios y que por eso no nos dimos cuenta de su presencia, avance ya!
Los policías hicieron a un lado las vallas que cerraban el paso y dejarnos avanzar de la motocicleta y acelero dejando a nuestras espaldas a los policías.
—No que no, mendigos polis jodidos, a veces si es necesario recurrir al soborno, ¿no Phillips.?
Solo se escucho un quejido que salió del casco en señal de que estaba de acuerdo que lo que paso con los policías.
Llegamos a la calle Orizaba cuando en paro en seco otro grupo de patrullas dela misma corporación a la que dejamos atrás, seguía habiendo gente en la calle. Las luces rojo –azul de las patrullas nos impedía ver qué era lo que estaba sucediendo del otro lado de la calle. Nos acercamos un poco más para poder distinguir bien.
—Carlos mira haya adelante se ven que están pasando vehículos de carga, no, nooo, no, espera, no son vehículos de carga, son ¡vehículos militares!, ¡llenos de soldados!, ya entiendo con las luces de las patrullas encendidas a todo potencia están impidiendo que la gente pueda ver bien lo que hay al otro lado, que tramposos —dije finalizando.
Seguimos avanzando hacia el nuevo grupo de policías, no contábamos en frente nuestro si había gente tratando de ver el paso del convoy militar y es que aquí tampoco paran de preguntar a la policía sobre el porqué se moviendo muchos soldados en esos camiones. Nos dejan ver bien, pero seguro que ese convoy se está moviendo en dirección a la Avenida Chapultepec, parece que se están dirigiendo en dirección ESTE, en dirección contraria a nosotros.
—No vamos a poder pasar por aquí, Carlos, ve cuanta gente hay, nos vamos a tener que ir por la calle de abajo, la Av. Puebla, agárrate bien nos vamos a ir un poco más rápido, vamos algo retrasados en cuanto a tiempo.
Carlos, hizo rugir nuevamente el motor de la motocicleta y nos incorporamos a la circulación del este avenida. Que para nuestra sorpresa si un poco más despejada, por lo visto la gente solo ha suturado las calles mas internas de esta colonia.
Fueron 10 minutos de viaje sin ningún contratiempo, cuando de repente repico nuevamente el sonido ya familiar del celular de Carlos, el sonido provenía del interior de su chamarra, pero ni como contestarlo, va estar difícil que lo haga, me dije para mí.
Pero de repente dejo de sonar, Carlos contesto a través del sistema Bluetooh que trae el sistema de sonido que adapto al tablero de su motocicleta. Desde mi lugar no se alcanza a escuchar muy bien a causa del ruido externo, pero creo que el si podía hacerlo, era de la Central de la PF.
— ¡Agente Carlos, me escucha!
—Si los escucho pero no muy bien, ya voy en camino a la central vengo sobre la Av. Chapultepec, ¡en que les puedo ayudar! —contesto Carlos.
—¡¡¡¡¡¡Ya lo necesitamos en la Central, por favor diríjase rumbo a las afueras del Hospital General por favor!!!!!
—¡¡¡¡¡¡¡¡¡Y porque ese cambio de planes, tengo que llegar a la Central a recoger mi equipo de todos modos, o sea mi armamento de cargo!!!!!!.
SSHUSHSHUSUSSUHSSHUSHUSHSFUUFUFUUFFFIIIUUUUUU
A veces no se entendía bien lo que decían sus compañeros de la central de policía, se escuchaba mucho ruido en la señal.
—¡¡¡¡¡¡¡¡Por favor agente Carlos diríjase rumbo al Hospital General, ya no pregunte, su armamento ya lo está esperando allá con sus compañeros en la cercanía del hospital, no se preocupe por eso, obedezca!!!!!!!
SSHUSHSHUSUSSUHSSHUSHUSHSFUUFUFUUFFFIIIUUUUUU
El ruido no cesa.
—¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Agente lo necesitamos allá con urgencia, urgenciaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!
PIIIIIIIIIIIIIPPIIIIIPIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
Se escucho un pitido, la llamada se había cortado. Tan distraídos veníamos oyendo la llamada que no nos habíamos dado cuenta que ya teníamos a la cercanía las instalaciones del HG. Cuando de repente Carlos freno la motocicleta de forma repentina, poco falto para que nos hubiéramos caído en medio del asfalto.
Nos quedamos viendo los dos estupefactos por unos segundo en dirección al HG, yo me quite el casco protector ya no lo aguantaba y parte quería ver mejor y empecé a sentir miedo por lo que ahora estaba viendo.
—Que está pasando allá por que se ven muchas luces moviéndose y apunto sobre el edificio del hospital, algo así nunca lo había visto, solo en las películas Hollywoodenses, pero esto es real, reaaaaal…….
—dije.
Y se escucharon disparos, disparos de alto calibre porque a pesar de que estábamos todavía vía lejos de ahí, se escucharon muy fuertes y secos.
Carlos dijo nervioso—Phillips no se qué es lo que esté sucediendo pero ya vamos para allá………
NOTA 11: ALISTANDONOS PARA SALIR
Me volvió a contestar que si un poco molesto.
—Si...si....ya te dije que si.
—Amigo, no actúes con ansia. Esta bien que no quieres ir solo a la Central, pero te has puesto a pensar en mi situación.
—Yo solamente soy un simple civil común y corriente —le aclare y le seguí diciendo— Crees que no me pongan peros los de la central por andar pegado a ti?
Mi amigo frunció los labios y miro para un lado quedándose pensativo.
—Tiene razón Phillips, perdón por no reparar en eso.
—Pero es que es tanta mi ansia de que me acompañes a la Central que no repare en ello.
—Como vez si para no traerte problemas mejor me quedo en tu casa —le propuse.
—No espera, tengo una idea te explico: hace unos meses me toco estar en un operativo de traslado de un importante Capo del Narcotráfico del país.
—Este capo tenia que ser trasladado al Penal Federal de la "Palma" en el Estado de México.
—y a que viene esto —le dije.
—Permíteme seguirte contando,....como te decía pues, tanta expectación genero su traslado que se acumularon muchos periodistas en las afueras del Centro de Arraigo.
Sigo sin entender.
—Pues no esperaras que me haga pasar por un un delincuente del narcotráfico para que me lleves allá en calidad de detenido, heee —le dije.
>>No tonto, déjame continuar.....a lo que quiero llegar, es que para que el traslado del detenido fuera lo más discreto posible y así prevenir un posible rescate por parte de sus secuaces…
>>Nos vimos en la necesidad de no permitir que se acercase ninguna persona en un radio de un Kilometro a la redonda…
>>hasta a los periodistas también les toco, a ellos les confiscamos sus cámaras, videocámaras y gafetes de identificación entre otros documentos, pobres se veían frustrados por ya no poder cubrir la noticia…jajajjaaaja…después ya solamente era civiles comunes y corrientes, ya no había pretexto para ya no poder sacarlos de ahí, buen plan no crees.
—Si...un poquito chusco, pero al fin y acabo fue un buen plan — reconocí.
—Si y tratamos de que esto no se filtrara a la opinión pública, después del operativo les regresamos nuevamente su material y equipo, fue como si nada hubiera pasado, así no faltamos a la ley,,,,hhheeehehe, solo es cuestión de darles por su lado a los periodistas.
— jajajaja…jajajaa —Me reí junto con el.
—y luego ahora que —corte su risa.
—Parece que no te quieres ir a la Central verdad?, estás hablando mucho.
—Si Phillips, estoy haciendo tiempo jiijijijii.
—Déjame te sigo contando; pues que crees, que no tuvimos la facilidad de entregar todos los gafetes de identicación a sus respectivos dueños, por lo que me quede algunos mira —Saco unos de su mochila de viaje, eran varios de hombres y mujeres.
Me los pasó a mis manos y me puse a revisarlos.
—...y que se te ha ocurrido hacer con esto —le cuestione.
—Tienes una foto a la mano, Phillips.
—Si —le conteste.
—Phillips aquí hay uno que no tiene mica permanente y se le puede quitar, solo es cuestión de retirar la foto y colocar la tuya.
—Espera mi amigo, no crees que estas incurriendo en un delito de falsificación? — le pregunte un poco sorprendido.
—Mira Phillips a esta altura de la noche y así como está la situación de tensa, crees que haya alguien que se ponga a revisar a detalle cada una de las identicaciones.
—Que dices.
Me quede pensativo, quizá tenga algo de razón y es que la verdad también me muero de ganas por estar por allá.
Es una obsesión que se me ha vuelto el querer estar al tanto de todo esto.
—Está bien Carlos me quiero arriesgar.
—Si… no la pienses más, esta todo tan a la mano —me dijo entusiasmado.
Me pidió mi foto, se la di.
—Aquí la tienes, no mas no la veas tanto porque salí horrible, jajjajjjaaajjaj.
—No te preocupes, a una ratonera no va a ir a parar, jajajjajajaj —se rio de burla.
Eligio la que no tenía mica permanente y prosiguió a retirársela, la foto que tenía era de un tal Alonso Martínez, de pelo cano y tez morena, la identificación lo acreditaba como reportero del periódico LA PRENSA.
—Hummm, estas mejor tu Phillips,jajajajaa.
Con una navaja le retiro la foto y paso a pegarle la mia ayudado con un poco de Pritt que tenía guardado en un cajón de su sala.
—Heee, ya viste Phillips, ya eres todo un reportero de LA PRENSA, mira solo hay que esperar a que seque un poco el pegamento.
—No se te vaya a olvidar que te llamas Alonso Martínez, porque si dices a tu verdadero nombre te contradices y estas fuera, entendiste.
—Si…Carlos, tampoco me creas tan tonto.
—Bueno pues ya estamos listos, haaa se me olvidaba solo te falta tu cámara de fotos, déjame ver creo que por aquí tenga una DSLR digitales de esas grandes parecidas a las que ocupan los reporteros.
—Vaya es una SONY y tiene memoria disponible porque pienso ocuparla realmente —le pregunte.
—Te parecen bien 4 Gb disponibles y toma aquí tienes otra mas de un 4 Gb, te vas a ir de lado con tanta capacidad, procura hacer buenas tomas, heeee, no defraudes a tu periódico.
—Ahora dame tiempo para juntar mi cosas, mientras ve en la tele haber que está pasando.
Coloque todo lo que me dio en la mesa central de su sala y a continuación tome el control de la tele. Repase los canales y seguía estando lo mismo, mas y mas programas sobre la influenza.
—Sigue estando los mismo de hace rato Carlos.
—Huuummm para mi que la situación ya se ha de haber calmado un poco.
Me dijo mientras se estaba quitando la ropa.
—Hojala y si —se puso otra vez nervioso.
Saco de un portatraje su uniforme de policía, la verdad transmite una imagen de poder y respeto.
—Nada, nada, nada Carlos, puros programas sobre la influenza.
El estaba enfundándose su traje y yo cambiándole de canal cuando nos saco de ese foco de atención el vocerío que se dejo venir de la calle.
—Carlos que crees que este pasando, vamos a ver.
Nos acercamos a la ventana y quedamos sorprendidos. La gente esta tan alterada por que ahora volvieron a pasar mas convoys de soldados por la calles mas estrechas y un poco escondidas de aquí del suburbio donde nos encontramos.
Pero no es eso que ha llamado la atención, lo que ha alterado a la gente es el nivel de equipamiento que llevan los soldados, no es que normalmente les vemos en la calle en circunstancias normales.
—Mira Phillips, que armamento llevan estos cuates, mira, mira.
—Siiii… es de altísimo calibre, esto solamente los he visto en el desfile militar del 16 de Septiembre, pero solamente lo sacan para esa ocasión solo que en estos momentos no hay un desfiles.
—Si , si a nosotros a los policías nos equiparan de esa forma, los malditos delincuentes se orinarían de miedo no más de vernos eso tenlo por seguro.
—Es un armamento imponente —le asentí un poco preocupado.
—Mira a esos, todos esos llevan fusiles BARRET, ve los otros llevan fusiles FX-05 Xiuhcoatl.
—Tu si sabes de armas verdad.
—Si… estoy al tanto de lo que se cargan esos cuates.
—Miras las Humvee, llevan en el techo ametralladoras calibre 50, con esas te deshacen.
—Phillips, no me gusta esa tensión que se percibiendo, debe haber una razón por la cual se están moviendo unidades militares equipadas con esa nivel de calibre, solo se recurre a un calibre asi y eso solo sucede cuando estamos por pasar a un estado de guerra.
—Guerra, contra quien, si México en estos momentos no tiene conflictos con nadie, bueno si hay uno: contra el Narcotrafico, pero ni así creo necesario recurrir a a ese nivel de calibre, con el que se ha manejado actualmente ha bastado.
—México en guerra, no me imagino en un escenario así, no lo concibo —me dijo mientras se seguía poniendo lo que falta de su traje —mira pasan y pasan perecen interminables.
—Yo menos, nunca me imagine que a mi generación le tocaría ver algo así, que feo.
Ahora entiendo porque la gente se ha puesto asi, ver a los soldados con ese nivel de armamento les ha hecho sentir miedo, mucho miedo y por eso es que quieren, ansían por preguntarles a ellos porque van asi de equipados.
Pero los policías no los dejan, se hacen de oídos sordos y al contrario les piden que regresen a sus casas, ha muchos los empujan. Han atravesado sus patrullas en las calle para utilizarlas de barrera y evitar el paso de gente.
—Me pregunto si toda esta alerta está pasando en todo la ciudad o nada mas en las calles aledañas al Hospital General —pregunte.
—No lo sé Phillips, me parece que sí, solo que las autoridades están manejando esto con mucha discreción, por eso no quieren que salga la gente a las calles.
Se había acabado de poner su traje y a continuación saco su arma de cargo de una funda de cuero, era una tipo escuadra relativamente nueva y se la enfundo en su cintura.
—Espero no ocuparla, ya estoy listo, vámonos —me apuró.
—Yo también.. no mas que Carlos un favor, préstame una mochila que no ocupes, es para meter ahí la cámara, unas notas que ando cargando desde que empezó esto y una libreta casi vacía que vi que tienes en uno de tus libreros.
—Claro Phillips, mira ahí bajo el mueble de la televisión hay una de medio uso te servirá bien.
—Gracias —me dirige al mueble, abrí la puertecilla y tome la mochila —si si me sirve, gracias.
—Ten Phillips ponte esta chamarra, está haciendo frio —vámonos amigo.
—Si… —confieso que sentí nervios al momento de acércanos a la puerta… tuve la sensación de que quizá fuera la última vez que estoy aquí, Carlos lo noto.
—Phillips….yo también estoy sintiendo lo mismo que tú, es como si fuéramos a un operativo que no tiene nada de común y ordinario, se siente diferente, yo también tengo la sensación que ya no voy a regresar a este lugar. Es como si me fuera de viaje por mucho tiempo.
Me dije para mi interior “Pero si solo vamos a la Central de la PF, vamos a reforzar la seguridad del hospital, nada más, que alguien me explique por que siento nostalgia, tristeza y miedo.
Que chistoso, mi amigo saco su ipod y enseguida se coloco sus audífonos de esos grandotes como los que usaba Jacobo Zabludowsky y soltó un volumen fuertísimo tanto que yo la oia muy bien, era una canción que se oia algo apocalíptica y temeraria, solo alcance a ver en su pantalla una dirección de youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=gEc7Ha73ozQ
A penas acorde para esta ocasión.
—Es para mitigar un poco la sensación esta extraña que se ha metido en nosotros —me dijo, cual mitigar yo diría que resalta mas, pero bueno es su percepción.
—Ahora si ya vámonos —tomos sus llaves y seguido tomo el picaporte de la puerta, lo giro y abrió la puerta.
Nada mas pisamos el piso del pasillo y confieso que me entraron las ganas de regresarme al departamento.
Esperábamos encontrarnos algo de gente en el pasillo, algunos estaban todavía ataviados elegantemente, otros con sus abrigos encima desentonando el atuendo y unos se habían quitado todo andando nada mas en ropas informales, pero eso si con el alcohol circulando.
—Se ve que el ánimo no decae, verdad Carlos.
—Si es verdad, pero seguro que están consientes de la situación, voltea allá mira, algunos tienen sus televisores prendidos viendo también los programas que están pasando sobre la influenza, otros escuchando la radio atreves de sus celulares y quizá también la televisión.
Tome una foto.
Algunos saludaron a Carlos diciéndole que adonde va que se quede a festejar con ellos, mi amigo nada mas levanta las manos dando las gracias. Nos enfilamos rumbo al a puerta del ascensor.
—Son gentiles tus vecinos, verdad —le pregunte.
—Si todos son amables, hay uno que otro que al que no le caigo bien, pero pues hay de todo ya sabes.
—Si eso si.
Llegamos al ascensor, toque el botón para pedirlo y por fortuna llego enseguida, que bien……
! ALTO AL MALTRATO DE LOS ANIMALES !
Ciertamente a veces me da pena ser de mis pais, mi México.
Me es imposiible creer que en pleno siglo xx1 a un se siga haciendo esto, si hay guerras y hay masacres, lo se.
Pero somos concientes de lo que estamos haciendo, eso me imagino.
Pero el quitarle la vida a un animal que no sabe ni por que se esta le masacrando para mi no tiene aceptacion .
Qusiera decir mas, tengo tanto en mi mente que necesito decir, que no se ni como expresarlo
ME UNO A LA GENTE QUE REPUDIA ESTO, SOLO ME QUEDO ESO.
http://www.dogguie.com/salvajes-adolescentes-torturan-brutalmente-a-un-perro-hasta-matarlo/

JUSTICIA A " CALLEJERITO"
POR PAVOR QUE ESTE PERRO SEA EL MARTIR QUE ORIGINE UNA LEY QUE CASTIGUE CON TODO EL PESO DE LA LEY A QUIENES MALTRATEN A LOS ANIMALES.
POR FAVOR APOYEMOS COMO MEDIO DE PROTESTA PUBLICANDO ESTE POST EN TODO EL INTERNET O HACIENDO EL SUYO PROPIO.
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- Una historia ficticia sobre una probable invasión de Zombies a Mexico en el Siglo XXI. Si eres nuevo y no sabes que onda, empieza desde aqui: --------------------------- http://apocalipsis-azteca.blogspot.com/2010_01_01_archive.html ------------------------------
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